martes, 12 de abril de 2011

• la que sufre, es la que se queda #

ayer llegué a mi departamento.
Gisela no estaba, estaba dando clases de danza. Yo ya sabía que no me la cruzaba, llegaba cargadísima.
molesta. tenía una bolsa de dormir que ella me había prestado para irnos a Gualeguaychu, a usar en caso de urgencia en que el hostel sea una mugre -nunca la use-.
por supuesto, estamos las dos en épocas de mudanza. ella es mas zorra, me juega por atrás. pero esta bien, en un mes -menos- se termina esto.
Desde avellaneda, en el 98-116, cargada con mi mochila, la bolsa de dormir, un saco, y un tapado. botitas en los pies. no era otoño, no era invierno, no era verano tampoco tanto no puedo exagerar; pero hacía calor. viaje medio viaje sobre la puerta, haciendo malabares. puta bolsa de dormir.

Llegué del trabajo al depto. cargando lo mismo más una bolsa llena de diarios para embalar, que Gisela había pedido amablemente por msn que le consiguiera para embalar sus cachivaches frágiles.

No estaba ella, suerte para mi, cuando entre a la casa. y así y todo: vacío.
Cajas de cosas embaladas, el exterior en realidad casi el mismo te diría. salvo detalles como Lola, la mujer de hierro donde colgamos los aritos sobre una caja de diseño cebra, desnuda, vacía. sin aritos, pulseras, collares, nada. el mueble de la compu, vacío de cd's. pavadas. el exterior, la cascara, casi casi me engaña.

El placard fué devastador. Abrir la puerta del placard, y ver la pared de fondo blanca, con la mancha de pintura que tuvo siempre, pero que estaba tapada por ropa. la pared diciendome: asi estaba cuando llegaste. asi estoy porque se van. se va. ella se va -en el fondo siempre digo: era hora. por suerte, mejor! no la aguanto más. estoy en mis límites - pero esa pared blanca de placard hijo de puta me puso triste, melancolica. me hizo ver todo lo que me costó llegar ahí. llenarlo, limpiarlo. me acorde porque me mude con ella, y cuando me mude con ella, y lo que me pasaba a mi por la cabeza. y porque medicina no, y relaciones publicas si.

esa sensación de vacío en el placard me hizo llegar a la conclusión siguiente:
la que pierde, y sufre siempre es la que se queda. porque entiende el espacio blanco que deja la que se va.
y ahí me acorde de las veces que de vacaciones, venía un amigo. y como cuando se iba, la casa se me quedaba sin risas. o después de un pijama party cuando era chiquitita, se iban todos y yo no podía volver a dormir igual. me sentía sola. algo cambiaba.

de todas formas, yo se que esto es distinto.
esta bien que se vaya, quiero que se vaya.
quiero irme. el drama se me escapa como por los poros.
lo que me pone medio mal, es saber que ella se va antes, y yo me quedo unos dias sola.
eso me hace mal. no estoy hecha para la soledad. si yo me mudara con Damian antes,
ni percibiría este cambio. y ella, se suponía que no sabía, que estaba viendo un tema de contratos,
que tenían que hablarlo. y ahora, el sábado: fecha límite. Violenta noticia.
hacete la boluda nomás Gisela, que te sale perfecto.
poner cara de huerfana, y decirme: parece qeu el sabado nos vamos. y apurarse a agregar: nos tienen que confirmar igual. todavía no se sabe nada.





¿sabes que acabo de entender?:
que cuando se vaya, voy a cantar:
hoy no estas como ayer,
mañana será MEJOR.

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